Hago que la gente compre.
Eso es lo que hago.
¡Venga ya, fantasma!
A ver, ¿qué haces exactamente?
Atraigo leads que no te hacen perder el tiempo.
Y consigo que compren tu producto o servicio a través de un proceso de ventas limpio, sencillo y elegante.
Sin fricciones ni negociaciones desgastantes.
¡Buf! Apestas a charlatán de feria.
Mucha palabrería pero sigo sin entender…
Te lo digo más claro:
Si tienes algo potente que vender
y una buena lista de emails a los que poder escribir…
te interesa seguir leyendo.
Porque vendo lo que todas las empresas desean:
Vendo Ventas.
¿Pero tú de qué vas?
¿Qué eres? ¿Otro vendehúmos?
Joer, ¿tanto se nota?
Sí.
Soy un vendehúmos.
Lo reconozco.
Y no me importa admitirlo.
Porque el primer paso para la rehabilitación está ahí.
En reconocerlo:
“Sí, yo leía la Super Pop y además…
Soy un vendehúmos”.
Pero, ojo, no un vendehúmos cualquiera.
Porque yo, al menos, soy honesto y tengo la decencia de decírtelo.
No como esos cerdos materialistas sin escrúpulos que hay por el mundo adelante.
A mí no me verás caer tan bajo.
Yo tengo escrúpulos.
Y te lo digo.
Te lo digo abiertamente.
“¡Hola! Vendo humo. ¿Quieres un poco?”
No sé…
A mí me sale rentable vender humo.
Y, según dicen los pocos clientes que tengo, a ellos les sale rentable comprarlo.
Así que…
si tú también eres un comprahúmos debes saber que mis servicios son…
CAROS.
Y son caros por 3 contundentes razones:
1. Porque si te duele el dinero te tomarás las cosas en serio y me harás caso.
2. Porque así pones tu granito de arena para mi futura mansión en Miami.
3. Porque es la única forma de que mis servicios te salgan gratis.
Mmm… Parece que esto último te ha gustado.
No me extraña.
Es sencillo de entender.
Si te cobrase poco tendría que tener muchos clientes.
Y si tuviese muchos clientes,
¿cuánto grado de obsesión pondría yo en tu negocio?
Porque ya deberías saberlo:
si quieres resultados necesitas a un puto loco obsesionado con tu negocio.
Eso es lo que necesitas.
Ahora,
si te parece bien lo de que la gente necesita “desconectar”
o te va el rollo de los que dicen “los findes son para la family”
o prefieres pagar a una agencia llena de gente débil que celebra por whatsapp que “por fin ya es juernes”…
pues tú mismo.
Y ya de paso te lo voy comentando:
si te gusta lo que digo pero, en el fondo, tú también vas de ese palo, olvídate de mí porque…
no trabajo con nadie que no sea un puto loco obsesionado con su negocio.
Porque si lo que haces me gusta y, al final, acabamos trabajando juntos…
vas a tener que atenderme de lunes a domingo
por email, por whatsapp, por teléfono, por videollamada, en tus malditos sueños…
Así es como tú ganarás pasta.
Y así es como yo ganaré pasta.
Lo siento.
Si hay otra forma de conseguir resultados, yo no la conozco.
Vaya…
Aquí parece que estoy hablando de “trabajo duro” y eso no es muy de vendehúmos.
Espera.
Te suelto una frase bien humeante y enseguida recupero mi reputación.
Ahí te va:
“Soy extremadamente bueno en lo que hago”.
Fíjate.
Acabamos de empezar nuestra relación… y ya te he seducido.
¿Ves?
Aquí sigues.
Pendiente de lo que voy a decir.
Con ganas de contratarme.
Con ganas de saber quién soy.
¡Y eso que no sabes exactamente lo que hago!
Pero…
ya sabes que puedo hacerte ganar más pasta.
Aún no sabes cómo.
Pero sabes que puedo.
Y aquí sigues.
Sí.
Soy extremadamente bueno en esto.
En otras cosas no.
En otras cosas soy muy cazurro.
Pero en esto de vender…
Soy extremadamente bueno.
Vale.
Llegados a este punto debo confesártelo.
No deberías creerte nada de lo que digo.
Nada.
Demasiada promesa.
Demasiado seguro.
Demasiado fácil.
Vamos…, yo, en tu lugar, no me lo creería.
Y nadie con dos dedos de frente debería creérselo.
Por eso,
antes de que te pongas a hacer una transferencia a mi nombre,
prefiero que pruebes un poco de mi humo
descargándote un Majestuoso Audio de 11 minutos y 35 segundos
en el que te revelo:
“Las 3 únicas cosas que tienen en común
todos los negocios de éxito con los que he trabajado”
3 cosas.
Son sólo 3 cosas.
3 cosas que luego he comprobado que también están presentes en todos los grandes negocios de este planeta.
3 cosas a las que muy pocos le prestan la debida atención y los que lo hacen acaban dominando un mercado.
3 cosas que, si las tuvieras, no estarías leyendo esto porque ni falta que te harían mis servicios.
3 cosas.
Son sólo 3 cosas.
La primera de ellas es la columna vertebral de cualquier empresa de éxito y si no la dominas (o la dominas mal) pasas por la vida y el bolsillo de la gente sin pena ni gloria.
Y para demostrarte su vital importancia te cuento la avispada maniobra que, a principios de los ‘80, realizó un hombre con gran capacidad de observación.
El tío cogió un producto del que apenas se habían registrado unas pocas ventas…
y, tras una pequeña maniobra,
acabó vendiendo millones de unidades en todo el mundo.
Millones.
En todo el mundo.
¿Cómo lo hizo?
Pues eso es lo más acojonante.
Simplemente eliminó 2 palabras que no despertaban el interés de nadie…
y las sustituyó por 11 palabras que convertían el producto en una tentación endemoniadamente irresistible.
11 palabras.
Sólo eso.
Y ya te digo.
Millones.
En todo el mundo.
Es un dato probado.
Si dominas esto tu empresa no tiene techo.
La segunda cosa es algo en lo que todo el mundo invierte mucho tiempo y dinero.
Pero casi nadie lo hace en los aspectos que verdaderamente importan.
En el Audio cito literalmente la inesperada respuesta que un reconocido empresario inglés le dio a la siguiente pregunta de un periodista:
“¿Cuál es la única cosa que salvaría de su empresa en caso de incendio?”
Si quieres saber lo que verdaderamente importa en un negocio…
quédate para siempre con su respuesta.
Porque no son sólo palabras.
Son un cheque al portador del aprendizaje que hay en ellas.
Y la tercera cosa…
La tercera cosa es la consecuencia directa de las otras dos.
Y aun así hay gente que, teniendo bien las otras dos, la caga justo en este punto por pura ignorancia.
Aquí yo podría echarte un buen rollo pero, en lugar de eso, he preferido que te lo eche una superestrella de Hollywood.
Una de las más grandes y taquilleras de todos los tiempos.
Una que -nunca lo sospecharías- pero ya era un empresario millonario hecho a sí mismo antes de debutar en el cine.
Así que si quieres que tu facturación llegue a donde nunca pensaste que podría llegar quizá te resulte interesante escuchar lo que dice.
Ya ves.
3 cosas.
Son sólo 3 cosas.
En un Majestuoso Audio de 11 minutos y 35 segundos que te escuchas mientras te comes un café… o te bebes una manzana.
Sí.
Lo sé.
He puesto:
“te comes un café…
o te bebes una manzana”.
No es un error.
Es para que atiendas.
Porque a lo mejor no lo sabes…
Pero la gente eleva su atención cuando tiene la oportunidad de corregir a otros.
Y yo quiero elevar tu atención ahora.
Porque estamos llegando al final de la página y quiero decirte una última cosa.
Es sobre el Audio.
El Majestuoso Audio.
¿Lo quieres?
Es tuyo.
(Puedes descargártelo más abajo).
Te lo doy a cambio de tu email.
Porque…
¡Oh, sorpresa!
Me interesa tu email.
Qué quieres que te diga.
Ahí no soy diferente de Amazon, El Corte Inglés o tu compañía de seguros.
Me interesa tu email.
A TODOS nos interesa tu email.
Pero ellos sólo lo utilizan para enviarte correos llenos de fotitos y colorines por si acaso un día te da un ataque de epilepsia y les compras.
Y yo no voy por ahí.
Yo no te mando chorradas.
Yo te mando ideas, consejos, historias… que conseguirán 2 objetivos nada desdeñables:
1. Que vendas más.
2. Que te entren ganas de comprarme.
Otra cosa es que puedas.
Porque no sé si te lo dije…
Tengo pocos clientes.
Un fuerte abrazo de tu nuevo amigo…
El Vendehúmos
(El auténtico y original. No aceptes imitaciones)
No acabo de creerme lo que voy a decir pero…
Vale, ese audio y esos emails, ¿dónde están?
Aquí los tienes.
Apuntarse es gratis. Darse de baja también.
Una última cosa.
En mis emails te hablaré de Walt Disney, Brad Pitt, Messi, Jeff Bezos, Friends, Los Beatles, Indiana Jones, Steve Jobs, Michael Jordan, Will Smith, Barrio Sésamo, Pau Gasol, Pulp Fiction, Arturo Pérez-Reverte, Barcelona ‘92, Rafa Nadal, Nelson Mandela, Karate Kid, Warren Buffet, El indomable Will Hunting, McDonald’s, Carlo Ancelotti, Mary Poppins, Star Wars…
Y sin saber cómo, al final, todo tendrá que ver con tu negocio.
E incluso contigo.
¡Espera, Vendehúmos! No te vayas todavía.
Sólo una pregunta más…